PASO DE ESTACIONES ESPACIALES

La ISS (Estación espacial Internacional) se desplaza cada día sobre nuestros cielos a una altura de unos 400 kilómetros. Su capacidad para reflejar la luz del sol hace posible que la podamos contemplar fácilmente. Su superficie mayormente acerada la convierte en el tercer objeto más brillante en la noche, después de la Luna y Venus.

GUÍA DE OBSERVACIÓN

Para observarla de la mejor manera posible hay que seguir estos sencillos consejos:

1- La ISS debe estar iluminada por el sol, es decir, fuera del cono de sombra de la Tierra.

2- El sol debe estar a no menos de 10 grados bajo el horizonte o, en otras palabras, debe haberse puesto por lo menos 40 minutos antes o deben faltar más de 40 minutos para que salga

3- En su paso, la ISS debe elevarse más de 5 grados sobre el horizonte.

A menos de 5 grados no es visible por la distorsión que genera la atmósfera.

INTERPRETACIÓN DE DATOS

Magnitud: es una medida del brillo de un objeto en el cielo. Es una medida logarítmica, cuánto más bajo es su valor más brillante es el objeto.

​Altitud: es el ángulo de un cuerpo celesde medido hacia arriba desde el horizonte del observador. Un objeto en el horizonte tiene altitud 0º mientras que uno directamente sobre la cabeza del observador tiene 90º.

​Azimut: es la dirección del objeto celeste medido según el sentido de las manecillas del reloj desde el norte del horizonte del observador. Un objeto en el norte tiene azimuth 0º, en eleste 90º, en el sur 180º y en el oeste 270º

ALGUNAS SUGERENCIAS

Aléjese lo más posible de cualquier fuente de iluminación pública o doméstica. Los lugares usualmente ideales para la observación son terrazas o balcones traseros y patios posteriores.

Consiga una brújula. La noción que solemos tener de los puntos cardinales, aún desde sitios muy familiares, es considerablemente inexacta y si el cielo no estuviera absolutamente transparente puede hacérsele complicado identificar hasta a un punto tan luminoso como el transbordador espacial o la ISS.

Calcular una altura de 45 o 90 grados puede ser sencillo, pero no otras intermedias. Utilizar la palma de la mano como medida de 10 grados.

ISS en vivo

La ISS por dentro

ISS NASA

REPORTES FOTOGRÁFICOS

REGISTRO DE LA ISS . ESTACION ESPACIAL INTERNACIONAL

REGISTRO DEL PRIMER SATÉLITE GEOESTACIONARIO. ARSAT 1

 

CRÓNICAS

MEMORIAS DE LA MIR

Desde 1986, muchos fuimos espectadores silenciosos de un punto brillante que atravesaba el cielo de vez en cuando. Cuando esto sucedía, esos minutos de observación hilvanaban en nuestras mentes profundos pensamientos acerca del potencial humano, sus esfuerzos, sus sueños y la meta de alcanzar lo inalcanzable

La estación espacial soviética MIR fue testigo de innumerables cambios geopolíticos a lo largo de la última década del s.XX. Hubiésemos deseado que su nombre [PAZ] significara tanto  o más para muchos habitantes atados a la gravedad a 400 km. de distancia.

 

El atardecer del 08 de febrero del 2001 nos recibía con la última mirada hacia aquel artefacto de extraordinaria tecnología. Durante su heroico periplo de 15 años en el espacio acobijó a decenas de astronautas y cosmonautas y enfrentó problemas tras problemas como ninguna otra en sus fase final. Nunca nave alguna se atrevió a tanto.
Cámara y cronómetro en mano, ese punto de luz se reflejó por última vez en nuestras retinas. Testigos silenciosos y vecinos curiosos se unieron a presenciar ese último gran acto antes de que cerrase el telón. Luego de aparecer por entre difusas nubes, la MIR trazó una línea imaginaria surcando la dirección SO-NE para nunca más aparecer. Durante los casi 5 minutos que duró el avistaje (23:48 UT), este artefacto, producto del ingenio humano, nos decía adiós. Habría otros puntos luminosos en el cielo, pero jamás igual a aquél que robara pequeñas fracciones de tiempo a tantos entusiastas en todo el globo.

MIR se despidió a lo grande. El 23 de Marzo del 2001 sus 135 toneladas reingresaron a la atmósfera terrestre a velocidades increíbles marcando otra etapa en la historia de los programas espaciales.  MIR dejó los cielos para descansar en la memoria de quienes la imaginaron, la diseñaron, la construyeron, la ensamblaron, la habitaron, y de todos aquellos que la alguna vez la contemplaron. MIR alzó nuestras cabezas y nos susurró al oído el deseo de seguir alcanzando lo inalcanzable.

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